La Clase debe Continuar
Incomprensión y Dudas nos Sumen en la Frustración…
El viernes 27 de abril 895 manos se levantaron por la aceptación del acta con modificaciones. 678 lo hicimos por el rechazo y nuevo acta para incorporar las correcciones. Es decir que cerca de 1600 trabajadores de la educación coincidimos en concurrir a la discusión salarial. ¿Que pasó?, ¿por qué no sostuvo nadie la postura que gritamos miles?: no negociar mientras estuviera el principal asesino. ¿Cometimos un acto indigno?. ¿Nos olvidamos de Carlos?. Mi optimismo y convicción – que no eran ingenuos – me hicieron escribir que la caída de Sobisch resolvería el interminable debate moral, político e ideológico que alimentaba el debate de nuestras asambleas, que promovía enfrentamientos, dolor y que hoy nos produce una gran angustia. Ningún resultado evitaría esta angustia que sentimos, incluso si hubiésemos visto rodar la cabeza del principal asesino ¡¡¡SOBISCH!!!... Pero el dolor es más soportable cuando se lo comprende… No saldamos ese debate, sólo se fue extinguiendo y la incomprensión de las raíces profundas que hicieron que prevaleciera lo colectivo por sobre el crimen de uno del los nuestros nos provoca dolor y frustración…
Carlos era uno de los nuestros y como uno de los nuestros lo protegimos. Hicimos lo imposible para protegerlo, pero ninguno de nuestros cuidados pudo evitar la bala asesina. Los que luchamos no queremos muertos, no queremos lastimados, odiamos el sufrimiento (por eso luchamos); pero no retrocedemos porque existan los peligros, así hacemos la historia. Un amigo escribió – citando a Adolfo Sánchez Vázquez -: “no se salvan los principios dejando que se hunda el mundo”. Quizás los principios filosóficos que encierra esta frase de Sánchez Vázquez nos permita comprender la contradicción dolorosa entre el crimen a nuestro compañero y la decisión de seguir adelante. Seguimos adelante no porque rifemos los principios, seguimos adelante y no agarramos plata manchada con sangre de nuestro querido compañero, sino que tomamos con orgullo el salario que costó sangre. No es la primera vez que el salario cuesta sangre: no todos pusimos todo en esta lucha por ‘vengar’ la muerte de Carlos, para que el principal asesino y apologista del crimen social pagara la vida cegada; hubo quienes vacilaron (la Dirección de ATEN) en el momento que necesitamos de mayor firmeza y eso es condenable: la vacilación no fue menor porque le sacó un peso de encima al principal verdugo (“no es responsabilidad de ATEN que renuncie el gobernador” dijo la Dirección del gremio: ¿por qué decirlo?. ¿Quién obligaba a la directiva a expresarse de ese modo?). Es condenable la vacilación, pero no es sinónimo de traición: es condenable en una situación en que el estado, el partido de gobierno, las cámaras empresarias, los punteros y todo el ejército de funcionarios y el gobierno ponen todo para aplastarnos la Dirección de nuestra lucha, genera toda una tendencia en su discurso que muestra el lado débil de nuestras fuerzas, limita el sonido en el acampe que reduce nuestra voz entre otros ‘arrugues’ menores. La Dirección de ATEN sucumbió a las enormes presiones (lo dije en otro escrito) de todos los ‘hombres de estado’ que salvaban a Sobisch el gobernante ante un ‘pueblo insurrecto’; esto debiera demostrarle a todas las conducciones que tiene y ha tenido ATEN que es más fácil defender la autonomía de ATEN cuando las presiones políticas vienen desde abajo (radicalizar) que cuando buscan quitarnos alcance desde arriba, pero actuando así no defendemos la perspectiva de los trabajadores.
En esta lucha la más profunda y dilatada de nuestra historia - aunque con grandes vacilaciones y desbordes infantiles - nadie sacó los pies del plato (hay que reconocerlo), quizás por eso llegamos tan lejos. La base se superó a sí misma; ¿pasó lo mismo con las agrupaciones combativas y de izquierda?. Lo primero: no hubo homogeneidad y los esfuerzos de confluir en el desarrollo de la lucha fueron escasos; otro sector perdió absolutamente el norte creyendo que se encontraba en un Camping o Picnic en la gobernación; quizás este sector de la izquierda haya despertado - aunque tarde - cuando la derecha y la cámara patronal (Federación Agropecuaria del Limay) – que saben lo que dicen – nos acusaron de “sitiar la gobernación como en una guerra” y presentaron una denuncia por sedición: era obvio que se preparaban ante una posible prolongación de nuestra lucha. El activismo opositor demostró enorme inmadurez y falta de preparación (incomprensión ante los problemas de táctica, de caracterización de una dirección, de desarrollo de las tendencias, etc., etc.) ante una dirección que – también - aprendió de lo hecho en 25 años de historia… Para superar este cuadro necesitamos ESTUDIAR CON MAYÚSCULA - es decir volcado a la práctica – todas las dimensiones de la historia y el movimiento social que nos permitan victorias en las próximas luchas que vendrán… ¡Templanza! ¡Paciencia! ¡Conciencia!...
Prevaleció ¡con el dolor del mundo! el destino del conjunto por sobre el crimen de nuestro compañero, la necesidad de defender el salario, el trabajo, las escuelas, porque el conjunto tiene que seguir para que alumbre el alba del mañana un mundo sin armas, sin guerras, donde sea inconcebible el crimen de tantos nuestros Carlos o Teresa. No nos olvidaremos nunca de nuestro compañero y llegará el día que en que el silencio que le impusieron a Carlos será más poderoso en la voz que las balas de los asesinos quieren hacer callar, para que ello ocurra ‘la clase’ debe continuar. ‘La clase’ debe continuar porque está por encima de cada uno de nosotros en particular, es nuestra esperanza y debe ser nuestra convicción; los principios que se prueban en cada uno de nosotros sólo son posibles porque existe el nosotros. Los principios existen porque emanan del nosotros; el cuerpo vivo que hace la historia debe prevalecer por sobre todas las tragedias que soportamos cada uno, aunque ese cada uno signifique lo mejor de nosotros…
Como le dice mi amigo en su Clase de Ética a Sobisch:
“Algún día, la solidaridad de su huelga, de su acampe, de sus marchas; la democracia de sus asambleas y reuniones; la belleza de su arte; algún día, todo esto será un mundo, ya es un mundo. Ellos forjan lealtades en la lucha; vos comprás patotas; ellos deliberan a cara limpia, vos te escondés; ellos practican la democracia, vos cultivás el secreto; ellos cortan puentes, vos cortás vidas; sus artistas hacen arte, los tuyos arman guardias blancas. Ellos están amasando un mundo; y vos no podrás evitarlo. Vos sos evitable; ellos son inevitables"…
“los laburantes, son los herederos de lo mejor de lo moderno; son el futuro. Vos sos un episodio de aldea polvorienta; ellos son universales”…
Nuestro Carlos pagó con su vida al luchar por ese mundo de solidaridad y belleza inevitables. Tan cierto como lo que le escuchamos decir por última vez: “esperemos a los compañeros que quedaron atrás”
Prof. Colen C. Grant Abril 29 de 2007…