viernes, 12 de octubre de 2007

De Guerreros y Maestros

Pinta Bien tu Aldea
y
Cambiarás el Mundo


Una epopeya nunca vista… Una obra titánica para las fuerzas de sus emprendedores o quizás para cualquier fuerza. “Sorpresiva… Natural y humana”, como nos dice Marta Such en “su regalo de cumpleaños” para Zanón Bajo Control Obrero - ¡FASINPAT! - La gran fábrica sin patrones…

Una obra plástica… Flexible, que se acopló al cuerpo del obrero, “sin fórceps” ¡claro!, porque fue “natural y humana”; que combina su brillo y sus destellos mágicos como preanunciando futuro con el brillo de un sol, de un rojo sol, que ha iluminado siempre el sueño del obrero, del obrero consciente, del guerrero…

Muchos quedamos mudos - ¡¡¡y éramos muchos!!! - el Octubre 5 de viernes a la noche y todos aplaudimos ¡¡¡treinta y tres veces aplaudimos!!! Cada secuencia que grabó en la piedra, en la arcilla el diestro obrero y plasmó en la tela el artista, el maestro… Porque ellos – Marta, Mario, Susana, Marina, Aurelia, Andrea, Giselle… - son maestros del pueblo compañeros…

Le dije a Marta, cinco días después de aquel Octubre 5: “Las imágenes y el acontecimiento de aquel viernes me traen remembranzas de epopeyas renacentistas” y ella me contestó: “los pinté como pintaban a los mártires de la Edad Media”… Estos “mártires” ya han salido del martirio y no sólo son libres, sino “inmortales”. Ya nadie podrá borrar al Zanón obrero; y lo más bello es que son “libres e inmortales” aquí en la tierra y no en la espera del consuelo que nos promete el cielo.

Mudez y Asombro